Esta propuesta de la Campaña Armas bajo Control (Amnistia Internacional, Oxfam Internacional e IANSA) cuenta con el apoyo de premios Nobel i ciudadanos de todo el mundo. La propuesta es que «sea legalmente vinculante y prohiba las transferencias de armas

Esta propuesta de la Campaña Armas bajo Control (Amnistia Internacional, Oxfam Internacional e IANSA) cuenta con el apoyo de premios Nobel i ciudadanos de todo el mundo. La propuesta es que «sea legalmente vinculante y prohiba las transferencias de armas

La cumbre del TNP que ha tenido lugar en la sede de Naciones Unidas del 4 al 20 de mayo ha despertado pocas esperanzas debido a la posición inmobilista de las potencias respecto a la reducción del armamento nuclear.

El armamento atómico es la culminación de la escalada armamentística llevada a cabo por la investigación militar a lo largo de su historia. Pero con un añadido, el arma nuclear es el arma más mortífera, una invención militar que encarna con crudeza el sin sentido de la guerra, aquella que hace posible la eliminación total del enemigo, pero que a la vez pone en peligro la supervivencia humana en el planeta.

Pero paradójicamente, pese a que los arsenales de armas nucleares disponibles siguen teniendo la capacidad de destruir el mundo varias veces y que paulatinamente se incrementa el número de países que poseen la bomba atómica, hoy son nueve, Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte. Pese a que una vez acabada la guerra fría, el riesgo de guerra nuclear entre EEUU y Rusia ha disminuido, desgraciadamente, todavía existen posibilidades de ser utilizadas en crisis regionales como lo evidenciaron los enfrentamientos armados entre India y Pakistán en 1999 y 2002.

Peligro que se incrementa con la posibilidad de que nuevos estados aspiren a conseguir la bomba. Es la denominada “proliferación” y que nos demuestra el fracaso del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que no ha conseguido su propósito inicial de impedir la aparición de nuevos estados nucleares, tampoco el desarme que se pretendía, ni siquiera la reducción de los estocs que las potencias tenían desde la firma del TNP en 1968. Es, por lo tanto, un imperativo seguir luchando por conseguir la abolición del armamento nuclear.

La próxima Conferencia de revisión del TNP tendrá lugar del 4 al 20 de mayo de 2010. Se espera que EEUU y Rusia lleguen a un acuerdo de reducción de armas nucleares. Entre los asuntos a tratar en la Conferencia el más significativo es la declaración de regiones sin armas nucleares, donde los estados de la zona renuncien a su posesión. Pero poca cosa más. Y es que el TNP, por si mismo, no se suficiente para conseguir un mundo sin armas nucleares. Por esta razón existen campañas que proponen dar el salto a una Convención sobre Armas Nucleares. Convención que prohíba el desarrollo, ensayo, producción, almacenaje, transferencia y uso o amenaza con armas nucleares. Esta Convención también debería prohibir la producción de material fisible susceptible de ser utilizado para armas nucleares, así como destruir todos los medios (vectores) de lanzamiento de ojivas nucleares.



 28/05/2010

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