Intervención en Junta Banco Santander 2010

Intervención en Junta Banco Santander 2010

Intervención de Jordi Calvo, del Centro de Estudios por la Paz JM Delàs de Justicia y Paz, en la Junta de Accionistas del Banco Santader 2010.

Buenos días, Sr. Presidente, señores y señoras accionistas y miembros del Consejo de Administración.
Mi nombre es Jordi Calvo, soy miembro del Centro de Estudios por la Paz Josep Manel Delàs de Justicia y Paz de Barcelona. Me dirijo a ustedes como accionista representante de más de 242.259 acciones, con la intención de mostrarles las relaciones que el Banco Santander mantiene con la industria armamentística y los derechos humanos.

El Banco Santander financia o ha financiado el sector armamentístico principalmente de tres maneras: una, a través de la participación accionarial en empresas que fabrican armas; dos, mediante la concesión de créditos a empresas fabricantes de armas; y tres, mediante la financiación de exportaciones de armas. Quisiera destacar que es de especial relevancia la actual relación de su entidad con la fabricación de armas nucleares y bombas de racimo.

El Banco Santander participa en la actualidad con el 22,6% en la empresa de armas MaxamCorp Holding, a través de su sociedad de capital riesgo Vista Desarrollo. Este holding cuenta entre sus empresas con Explosivos Alaveses (Expal), empresa que se dedica íntegramente a la producción de bombas y explosivos y que, hasta que fue prohibido por ley, fabricaba minas antipersona y bombas de racimo.
El Banco Santander posee o gestiona acciones de la empresa de armas estadounidense Textron por un valor de 510.000 dólares, una empresa que vende misiles con municiones de racimo. Las bombas de racimo son un tipo de arma que al ser lanzadas dispersan su carga sobre amplias zonas y que cuando no explotan se convierten en una variante de las minas antipersona, siendo un arma que desgraciadamente cuenta con miles de civiles entre sus víctimas.

Las bombas de racimo han sido recientemente prohibidas en España, en virtud del Tratado Internacional del que es signatario. Sin embargo, Estados Unidos, de donde es la empresa Textron, no ha firmado este tratado, por lo que sigue produciendo bombas de racimo que, recordemos, financia su entidad. Además, probablemente, Explosivos Alaveses (Expal) pueda estar produciendo bombas de racimo en alguna de sus filiales de países no signatarios del mencionado tratado.

El Banco Santander también mantiene relaciones comerciales y posee acciones de EADS-CASA por valor de 2.540.000 dólares. Esta compañía fabrica misiles que llevan cargas nucleares que, si desgraciadamente llegan a ser utilizados, tampoco distinguirían entre combatientes y población civil.
En definitiva, el Banco Santander contribuye directa e indirectamente a la producción de armamento nuclear y de bombas de racimo.

Muy probablemente no me equivoco, Sr. Presidente, si le aseguro que la mayoría de la sociedad española y, por tanto, de sus accionistas y clientes, están en contra de cualquier relación con la industria armamentística, por la contribución que esto supone a la promoción de la violencia armada.
Pero de lo que no tengo ninguna duda es de que la financiación de la producción de misiles nucleares y de bombas de racimo por parte del Banco Santander aquí denunciada, es plenamente rechazada por sus presentes y futuros accionistas y clientes.

Le pedimos, Sr. Presidente, que elimine toda relación del Banco Santander con la industria armamentística, especialmente con las productoras de bombas nucleares y de racimo.

Con esta decisión se vería beneficiada no solo la humanidad, sino muy probablemente también su entidad que, de desvincularse del sector armamentístico, no solo no dejaría de percibir unos probablemente ínfimos ingresos, sino que el Banco Santander se vería beneficiado en términos de imagen corporativa de las prácticas que una actitud responsable con la construcción de una cultura de paz le reportaría.
Le pedimos, finalmente, Sr. Presidente, que nos clarifique la política del Banco Santander en relación a la financiación de la industria armamentística.

Por otro lado, en relación a proyectos de alto riesgo para comunidades y medio ambiente, tenemos información de la participación de Banco Santander en otro polémico proyecto hidroeléctrico con riesgos similares al Complejo Rio Madeira que denunciaba la ONG SETEM en las últimas dos Juntas. Este proyecto se encuentra en el río Sogamoso en Colombia, donde la represión ha llegado hasta el extremo de asesinar a líderes sociales opuestos al proyecto. ¿Podrían confirmar o desmentir que han otorgado un crédito a la empresa colombiana ISAGEN para ejecutar dicho proyecto? En caso afirmativo les recomendamos la retirada del mismo para no verse involucrados en estas severas violaciones de los DDHH.

Muchas gracias.



 21/01/2011

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